Relación Cuba - Estados Unidos
Posible evolución e impacto en la región. Intereses de España.
17 de diciembre de 2014: Estados Unidos y Cuba descongelan sus relaciones tras más de 50 años
«Cuba no será la nueva China. Hemos analizado otros modelos y estudiado lo que un pequeño país como Singapur ha estado haciendo, pero en resumen, será un modelo cubano».
31/03/2015, abcNews.com, http://ow.ly/MCkRc
VII Cumbre de las Américas - Panamá 9 a 11 de abril 2015
- Contexto Histórico
- Análisis del discurso
- Oportunidades de negocio en Cuba
- Relación económica Cuba España
El análisis de los discursos pronunciados por Raúl Castro desde el pasado 17 de Diciembre, muestran cautela con respecto a la posible evolución de los encuentros bilaterales entre EEUU y Cuba. Sin embargo, en el discurso pronunciado en la VII Cumbre de las Américas, existe un cambio en el discurso relevante y significativo tanto en el contenido como en el contexto.
Con respecto al contenido, Raúl Castro pronuncia en reiteradas ocasiones las palabras «proceso» y «desarrollo». Éstas se encuentran entre las palabras que más se repiten en este discurso. No aparecen con tanta relevancia en sus cuatro intervenciones
anteriores. Ni siquiera cuando anuncia por primera vez y de manera oficial el nuevo cambio en las relaciones propuesto por EEUU. Es también necesario explicar la aparición de la palabra Presidente. Un estudio de proximidad revela que en más de un 30% de las ocasiones este Presidente precede al nombre de Obama, al que se le califica siempre de manera positiva.
Con respecto al contexto: la Cumbre de las Américas es sin duda un escenario de participación internacional. Las palabras «desarrollo», «proceso» y los calificativos positivos al Presidente de EEUU fueron pronunciados ante una audiencia que representa a todo el continente Americano. Sin duda existe en este momento un deseo compartido por Cuba y EEUU por permitir y fomentar el desarrollo económico de Cuba y una oportunidad comercial para España. Este discurso se ofrece íntegro en el siguiente vídeo:
Gobierno de España, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y el Ministerio de Economía y Competitividad.
neral Fulgencio Batista, por el ejército dirigido por Fidel Castro Ruz, no solo dio un vuelco radical a la política interna de la isla en su momento, sino que ha marcado un futuro lleno de adversidades tanto económicas, como políticas y sociales para el pueblo cubano, el país, la región y el contexto internacional del país. El embargo estadounidense impuesto a Cuba desde el asentamiento de la revolución socialista marxista y profundizado con el paso del tiempo por diferentes disposiciones del gobierno Norteamericano, como la ley Helms Burton de 1996 y la Patriot Act de 2001, ha llevado a una crisis estructural en la isla, mantenida y apuntalada sobre una estructura caduca, controlada por un partido comunista desfasado en el tiempo y descolgado de la caída y

y asimila la casi totalidad del sistema bancario y de comercio exterior. La política de planificación entra de lleno a hacer parte del desarrollo de la economía. Hasta finales de la década de los 80, en Cuba se privilegió la industria con programas de inversión pública y se asignaron recursos excepcionales al sector exportador. Pero esto no compensó el déficit comercial, generado por la alta tendencia a las importaciones como resultado de la incapacidad de suplir la demanda interna con producción local. Situación dada por el resultado de la colectivización de los medios de producción, la falta de incentivos al trabajo y la ineficiencia de la gestión centralizada del gobierno, por lo que el colapso socialista fue una debacle en Cuba: se hundieron las exportaciones y las importaciones, la demanda interna se contrajo y se detuvo la actualización tecnológica y el sistema productivo entró en crisis nuevamente.
El ingreso nacional cayó en el orden del 35%, aumentó el déficit fiscal y el petróleo soviético se redujo un 76% entre 1991-1996, aumentando así la deuda externa insular, que se convirtió en la mayor de toda América Latina. Para sobrevivir a esta nueva crisis, Cuba aplicó un programa de emergencia llamado “periodo especial” para resistir la dura situación económica y el aislamiento de la economía internacional, sumado al endurecimiento de las condiciones del embargo estadounidense. Este programa llevó a la isla severas restricciones, como el racionamiento y restricciones severas de hidrocarburos, pero también urgentes reformas en sectores económicos básicos, permitiendo una recuperación que se asienta a mediados de la década del 2000, como resultado del apadrinamiento de la isla por parte del gobierno venezolano
los sectores agrícola, industrial y de servicios básicos, aumentando el sector de otros servicios, principalmente, salud, comercio, educación, cultura y turismo entre otros, que para 2010 aportaban ya el 80 % del PIB de Cuba. Sin embargo, estos sectores de baja productividad no pueden soportar el desarrollo que la economía cubana necesita, por lo que se repiten las distorsiones económicas históricas de la isla. Por eso, desde 2013 Cuba está desarrollando importantes cambios estructurales en su economía y su política: se inició el proceso de unificación monetaria, se posibilitó y estimuló el trabajo por cuenta propia, se han promulgado nuevas leyes tributarias, de inversión extranjera, migratoria y aduanera, se renovó el Parlamento y se ha elegido como vicepresidente a Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, primer político nacido después de la revolución socialista. Además, como hito histórico, en 2014 se ha producido un acercamiento preliminar hacia Estados Unidos para la reconstrucción de las relaciones bilaterales y el levantamiento del embargo económico, lo que podría darle a Cuba un nuevo futuro.